El miércoles pasado a las once y media de la noche, yo seguía en mi escritorio preocupado por la tercera versión del plan. El teléfono vibró, era una captura de pantalla del momento de WeChat que había publicado Xiao Liu del equipo de al lado, con el texto "el atardecer de hoy es realmente hermoso". En la foto ella estaba de pie frente al edificio de la oficina sosteniendo un té con leche, y ese tono anaranjado en el horizonte me lastimó los ojos.
Conozco a Xiao Liu desde hace tres años. Antes ella era como yo, de esas personas que corrigen borradores hasta que el guardia de seguridad viene a echarlas. Hasta que el mes pasado empezó a usar algo llamado asistente de escritura con IA, y fue como si tuviera un poder especial. Antes tardaba toda una tarde en sacar un artículo promocional de un producto, ahora lo entrega en media hora. Y lo clave es que la calidad no es mala, el jefe lo lee y asiente con la cabeza.
Esto me dejó un sabor amargo en el corazón. ¿Por qué ella sale puntual y yo tengo que estar aquí peleando con las palabras?
Después, con mucha vergüenza, fui a preguntarle. Xiao Liu fue muy directa y me mostró su flujo de trabajo. Resulta que ella mete los materiales del producto en el asistente de escritura con IA, ingresa algunas palabras clave como "que sea cercano", "destacar la relación calidad-precio", "agregar un escenario de uso", y en segundos sale un borrador inicial. Luego ella hace algunos ajustes y pulido, mucho más rápido que escribir desde cero.
Ahí entendí que el problema no era que yo no me esforzara lo suficiente, sino que siempre estaba usando la fuerza bruta. Es como si todos ya anduvieran en bicicleta eléctrica y yo siguiera pedaleando una bicicleta normal, por más que me canse no los alcanzaré.
Después de volver, yo también lo probé. La primera vez que usé el asistente de escritura con IA para escribir el informe semanal, ingresé las cosas que hice esa semana, elegí un estilo "conciso y claro", y lo que salió fue incluso más claro que lo que yo solía escribir con tanto esfuerzo. Después, para escribir textos de campaña, correos, resúmenes, primero dejo que la IA haga una base y luego yo le agrego cosas. El tiempo que ahorro me alcanza para tomarme un café y respirar.
La verdad, en estos tiempos, saber trabajar es mucho más importante que trabajar mucho. Las herramientas están ahí, usarlas o no depende de uno mismo. Si tú sigues como yo antes, despierto hasta tarde corrigiendo borradores todos los días, de verdad deberías probar cambiar de enfoque. Después de todo, el trabajo nunca se termina, pero el atardecer solo dura un momento cada día.